domingo, 31 de mayo de 2015

Tarta Sacher

Parece que ya tenemos una palabreja nueva en nuestro argot callejero, el fofisano. Dícese de aquél - hombre por supuesto- que posee unos kilitos de más pero eso sí, sano, sanote. No lo discuto, que cada uno sea como quiera, es más envidio que dicha mención se recoja con total naturalidad para los hombres, en cambio no suceda lo mismo si lo extrapolamos al género femenino.

Aquí hemos dado con hueso. Y es que día si día no, nos recuerdan con su publicidad en los medios de comunicación que las mujeres no podemos ser fofisanas - qué cosas se nos ocurren - que nosotras, tenemos que ser delgadas - a ser posible, 60-90-60 -, y ya no te cuento si encima lo complementamos con ser buena madre, buena profesional y buena esposa. Ahí ya lo más de lo más, quienes no cumplan requisitos por favor no entrar.

Me parece triste ver cómo tenemos asumido, y lo digo así porque aunque cada vez somos muchas quienes no toleramos ese trato hacia nosotras mismas, en cambio sí veamos con naturalidad que nos bombardeen en nuestro quehacer diario con artículos sexistas a puertas del verano como por ejemplo "los cuerpos diez en bikini para este verano", todo tipo de mensajes subliminales que te dicen lo que hoy dia es o no es una mujer perfecta. Actos deportivos como la Fórmula 1, carreras ciclistas y un sin fín, el deportista aparece rodeado de un séquito de féminas a cual más ¿perfecta?, algo sintomático de que apenas hemos evolucionado.

Pero como ya estoy de vuelta en lo que respecta a ese sentido, vuelvo a mi pecado original, el chocolate. Ay, que pasaría si de repente me prohibieran tomarlo, siquiera un pizquita de una onza, ¿acabarían conmigo?

La tarta Sacher, es quizás de largo la tarta que más me gusta. Me inclino ante ella, me arrodillo y lo que haga falta, todo sea por un pedacito de esta delicia. Nunca la había hecho y visto el resultado ya no será la última. Una manera de alegrar el día.


Ingredientes para un molde de 3 raciones:


140 gr. de chocolate negro de repostería

115 gr. de mantequilla

75 gr. de azúcar

90 gr. de harina

Mermelada de albaricoque de buena calidad

3 huevos

Un poco de almíbar.

Para la cobertura:

200 gr. de chocolate negro

200 gr. de nata

60 gr. de mantequilla



Elaboración:

En principio separaremos las yemas de las claras, y batimos un poco las yemas.

Por otro lado, montamos a punto de nieve las claras, y cuando estén a medio montar empezamos a echar poco a poco el azúcar, hasta que termine bien de montar.

Cogemos el chocolate y lo derretimos a fuego suave al baño maría. Acto seguido añadimos la mantequilla y movemos suavemente hasta que se funda bien. Retiramos del fuego y dejamos que temple.

Una vez templado añadimos las yemas y mezclamos bien. A continuacion añadimos el merengue con movimientos envolventes para que la mezcla no nos baje. Seguidamente tamizamos la harina y se lo añadimos con ayuda de un colador y de nuevo mezclamos con movimientos envolventes.

Entonces echamos la mezcla en un molde previamente engrasado y lo llevamos al horno previamente calentado a 200º y lo horneamos a 180º de temperatura durante 45 minutos con calor arriba y abajo y sin ventilador.


Comprobar que esté hecho y retiramos. Dejamos enfriar y una vez frío cortamos el bizcocho por la mitad. A continuación con ayuda de una brocha empapamos bien con almíbar las dos partes de bizcocho. Cogemos una base del bizcocho y le extendemos la mermelada de albaricoque y cubrimos con la otra parte del bizcocho.

Preparación de la cobertura: Ponemos a calentar la nata sin que llegue a hervir. Apartamos y se lo echamos al bol donde tendremos troceado el chocolate, mezclando bien. Después le añadimos la mantequilla en trozos también y volvemos a mezclar para que todo funda bien.

El bizcocho lo habremos colocado sobre una rejilla y ésta sobre una bandeja recoge gotas . Entonces echamos en el centro del bizcocho el chocolate con ayuda de una jarrita y con una espátula cubrimos bien toda la tarta de una capa fina.


Dejamos enfriar a temperatura ambiente. Decorar al gusto y servir.