sábado, 20 de septiembre de 2014

Financiers con trocitos de chocolate

He manifestado en más de una ocasión que no dispongo de cuenta abierta en Twitter, Facebook y plataformas por el estilo, es más, aún me acompaña en el bolso mi amigo Nokia, viejo, antiguo, carca -llámalo como quieras-, y sí, sin internet. 

Mi única relación con esto del mundo virtual, es el blog, y suficiente. Es más trabajo todos los días desde un ordenador que con asiduidad necesita conectarse a internet para operar laboralmente, y cuando regreso a casa créeme lo que menos me apetece es ponerme de nuevo ante otro aparatejo de estos.

Pero lo que me resulta curioso, me sorprende y a la vez me hastía, es ver hasta qué punto hemos llegado y ojo, lo que nos está por venir. Creo que hemos llegado al límite de no distinguir entre lo que necesitamos y la necesidad que nosotros mismos nos creamos. 

Una prueba de ello ver a un grupo de adolescentes reunidos, y todos pegados a sus teléfonos de última generación, o ver a una pareja sentada en una terraza disfrutando de una comida en la que no se intercambian apenas palabras pues hay un pequeño monstruito - aparatito con teclas- que les absorbe el momento.

Respeto absolutamente que cada uno haga lo que le parezca oportuno, ahora bien, estoy de acuerdo en el refrán "de esos polvos vienen estos lodos", por lo tanto tampoco nos servirá decir......yo no sabia....

Desde luego que también tiene sus cosas buenas, es evidente, pero creo que lo difícil es diferenciar y sacar provecho de la parte buena de todo ello.

Y llevándolo a mi terreno una de ellas es la de los libros virtuales, quién lo iba a decir hace unos cuantos años. Pero el progreso también hace que los libros nos ocupen menos espacio en casa y que en la "nube" o en un simple pendrive puedas tener una biblioteca completa. Como por ejemplo el libro "La cocina dulce" de Paco Torreblanca, un libro que me gusta hojear de vez en cuando y alguna vez que otra poner en práctica una de sus recetas como en este caso, unos Financiers a los que le he añadido unos trozos de chocolate.

Como siempre digo, una receta fácil de llevar a cabo que he realizado por primera vez y en la que aprecié un sabor a almendra muy rico. 

Disfrutar del día.



Ingredientes para 10 unidades aprox.

45 g. de harina floja

60 g. de mantequilla de avellana

100 g. de azúcar

40 g. de almendra en polvo

2 claras (100 g.)

2 g. de levadura en polvo

Una pizca de sal


Elaboración:

Mezclar en un bol la harina, el azúcar, la almendra, la pizca de sal y la levadura. A continuación, añadir la clara de huevo templada poco a poco.

Para realizar la mantequilla de avellana, ponerla a hervir a fuego lento durante 15 minutos para que evapore parte del agua que lleva. Incorporar a la mezcla anterior la mantequilla avellana templada (30 º C aproximadamente), en hilo muy fino.


Dejar reposar la masa 1 hora y a continuación rellenar moldes de silicona o de tipo horno con la forma que más nos guste. Añadir unos trozos de chocolate y llevarlo al horno a 200º C durante 15-20 minutos aproximadamente, hasta que veamos que estén dorados y servir.

2 comentarios:

Norma2 dijo...

Una receta de la repostería tradicional que te ha salido perfecta, y a la que le hs incorporado tu toque personal de chocolate.
Besos Ane, hoy desde
http://siempreseraprimavera.blogspot.com.ar/2014/09/parasitos-transmitidos-por-alimentos.html

Ane dijo...

Gracias Norma, me alegra que te haya gustado.

Besos.