sábado, 5 de abril de 2014

Caprichos de merengue y ron

Con forma de txapela incluida estos pastelitos se comen de un bocado. Combinables con cualquier otro licor que nos guste. Apetecibles para tomar esa tarde lluviosa de café y lectura.

Aconsejables si no estamos a dieta y si lo estamos también, que por un día no pasa nada. La vida es corta para que no disfrutemos un poco, luego bajamos a hacer ejercicio, no probamos dulce en una semana y listo. Véis que fácil lo he arreglado?
 
A ver si os gusta.

CAPRICHOS DE MERENGUE Y RON 

Ingredientes 24 ud.:
 
125 g. de nata líquida
 
75 g. de harina de repostería
 
75 g. de azúcar
 
1 huevo
 
1 yema
 
7 g de levadura tipo royal
 
Ron
 
Para el merengue:
 
40 g claras
 
60 g azúcar

Elaboración:
 
En primer lugar engrasamos los moldes que utilizaremos con un poco de mantequilla y un poco de harina espolvoreada por encima.
 
Acto seguido cogemos un bol y comenzaremos a hacer la base del pastelito, los bizcochos.
 
 
Para ello en un recipiente montaremos la nata con el azúcar. Después añadimos el huevo y la yema solitaria que tenemos por ahí y batimos de nuevo.
 
A continuación de poco en poco añadiremos la harina que previamente habremos tamizado junto con la levadura. Con ayuda de una espátula y con movimientos envolventes de abajo a arriba iremos incorporando toda la mezcla.
 
Como toque final si queremos le echaremos un chorretín de licor, en esta receta yo le añadí ron, pero admite cualquier otro, para gustos los colores.
 
 
Por último, echamos toda la mezcla a los moldes y lo llevamos al horno a 180º C unos 20 minutos aproximadamente, aunque la mejor referencia la tendremos cuando pinchemos con un palillo los moldes y observemos que estos salen completamente limpios. Entonces los sacaremos y los dejaremos enfriar para posteriormente desmoldarlos y reservar para posteriormente con ayuda de una brocha los empapamos del ron.
 
El siguiente paso es hacer un merengue básico. Mezclaremos en un recipiente completamente seco el azúcar y las claras que se han de encontrar a temperatura ambiente. Calentaremos a fuego directo o bien al baño maría (así lo hice yo), hasta que la mezcla se temple a unos 60 º C y se disuelva por completo el azúcar y el conjunto comience a humear. En este punto pasar a la batidora a velocidad rápida hasta que el conjunto quede esponjado y con cuerpo.
 
 
Una vez obtenido el merengue y con ayuda de una manga pastelera con boquilla lisa iremos colocando a cada pastelito su particular txapela. Si lo que queremos es que nos quede en forma de txapela (boina) no es necesario que el merengue nos halla quedado excesivamente firme. Los dejamos reposar en la nevera un poco.
 
Sacamos y por último con ayuda de un soplete les damos un golpe de calor para dorar un poco el merengue.
 
 
Los metemos de nuevo en la nevera por espacio de 15 minutos aproximadamente y servir.

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