sábado, 22 de febrero de 2014

Mis primeros macarons

Me enamoré la primera vez que los ví, asi que me dije a por ello. Y tras leer numerosas recetas y manuales que circulan por la red, finalmente me decánté por la publicada por Sandra en la web La receta de la felicidad, no sin antes pensar para mí misma "Ane que la vas a liar".
 
Y para ser la primera vez que quito el miedo y me meto con ello he quedado contenta del resultado. Bien es cierto que no son perfectos, pero.... no hay más belleza que la imperfección, no?
 
Bromas aparte, es un primer paso dado de cuyo resultado espero que vaya perfeccionando la técnica, al fin y al cabo buena parte de la repostería es paciencia y práctica, práctica y práctica. Algunas de las conchas salieron un poco desconchadas, otras con alguna que otra burbujita, pero...todo se andará.
 
Esto de los macarons es una receta cuya leyenda según leas a unos u otros la ubicamos en diferentes lugares. En lo que coinciden casi todos es que son unos tentadores dulces de origen francés a base de clara de huevo y almendra rellenos de sabrosos ingredientes. Un clásico de las pastelerías francesas, donde se venden un sinfín de colores y sabores, y suelen reservarse para la sobremesa o la merienda, además de ser una excelete opción para regalar.
 
Pese a su aparente sencillez, los macarons no son nada fáciles de hacer, pero todo es empezar.
 
Dicho lo cual nos zambullimos en la receta, a ver que tal os sale.
 
MACARONS DE VAINILLA RELLENOS DE DULCE DE LECHE

 
Ingredientes para 20 - 22 macarons:
 
200 gr. de azúcar glass
 
110 gr. de almendra molida
 
90 gr. de clara de huevo envejecidas
 
30 gr. de azucar normal
 
Esencia de vainilla
 
Para el relleno:
 
Dulce de leche


Elaboración:
 
En primer lugar y paso muy, muy importante es tamizar el azúcar glas con la almendra molida.
 
Después cogemos las claras envejecidas, es decir un día antes habremos separado las claras de las yemas y las habremos reservado fuera de la nevera hasta su utilización. Entonces con ayuda de un batidor de varillas comenzamos a montar las claras hasta que se forme una espuma.

 
Suavemente añadimos el azúcar normal a la vez que seguimos montando con el batidor de varillas a máxima velocidad. Dejaremos de batir cuando veamos que se forme un merengue con picos firmes.
 
Por otro lado tamizamos, (de nuevo, si) la mezcla de azúcar glas y almendra molida mientras que vamos dejando caer la mezcla en forma de lluvia poco a poco sobre las claras que hemos montado previamente, con el fin de que no pierda mucho aire el merengue. A medio mezclar agregamos unas gotas de la esencia de vainilla.

 
Llega la hora de preparar la manga pastelera con una boquilla redonda de la medida que deseemos. Previamente habremos hecho unos circulos en papel de horno del tamaño elegido. Este papel lo colocamos en una bandeja de horno y sobre éste otro papel de horno de manera que se transparenten los círculos que serán los que actúen de guía para que los macarons tengan el contorno adecuado.
 
Entonces cogemos la manga pastelera y vamos depositando pequeñas cantidades de masa, siempre apuntando en el centro del círculo y presionamos un poco hasta rellenar el círculo. Para ello tendremos que tener en cuenta que la masa esté perfecta ya que si está demasiado fluida se nos expanderá, en ese caso habría que mezclarla un poco más.
 
Una vez todos los macarons estén sobre la bandeja y con ayuda de un palillo iremos eliminando las burbujas que se van formando en la superficie.


Dejamos reposar los macarons, Sandra indicaba en su receta que sobre una hora, en mi caso fueron necesarias tres por lo que nos lo dirá el propio macaron es decir, si tocamos uno con la yema de los dedos, éste debe notarse ligeramente seco y no pegarse al dedo.
 
El horno lo habremos calentado previamente a 150º. Llevamos la bandeja al horno y horneamos de 10 a 12 minutos, tal y como indica Sandra éstos han de quedar secos por fuera y ligeramente blandos por dentro.
 
Pasado el tiempo retiramos del horno y dejamos que enfríen un poco y los despegamos con muuucho cuidado.

Una vez fríos rellenamos con dulce de leche y a disfrutar.
 
Truqui: Si se pegaran al papel del horno, pulverizar un poco de agua entre el papel y la bandeja para que se forme un poco de vapor y se desprendan con facilidad.
 
Sin el relleno, los macarons se conservan 3 o 4 días en un recipiente hermético. Con el relleno, se conservarán 2 o 3 días en el frigorífico, según el relleno que le hayamos puesto. Para comerlos los saborearemos mejor a temperatura ambiente unas horas después de haberlos rellenado.
 

4 comentarios:

MIRIAM dijo...

Hola guapa,a base de practica y mucha paciencia sale bien todo,pero para ser tus primeros macarons no estan nada mal!!,y mi me han gustado:-)
Besitos

Ane dijo...

Gracias por los ánimos, este mi comienzo de una larga amistad con el macaron......

Besos.

Kim I.M dijo...

¡Hola guapa! Iba a contestarte al mensaje del blog, pero no me aparece tu correo. Ya está solucionado lo de la encuesta, ¡mil perdones!. Aquí te dejo el link. Muchas gracias por participar! =)
https://docs.google.com/forms/d/1Azz9DzrAkbcKUQN3oY_OOXYsMPzS-jCLuUBhRn-VCvI/viewform
Un besote!^^

Ane dijo...

Merci, ya está solucionado !!

Saludos.