domingo, 14 de junio de 2015

Lazos de hojaldre con dulce de leche

Esta receta será la última vez que la haga, o por lo menos para mí. Y no va  a ser porque no me guste mojar unos lazos de hojaldre con dulce de leche, en un chocolate bien calentito...mmhh...no, más bien porque después de tanta visita médico arriba, médico abajo, por fin dimos con el problema.

Resulta que después de tantos años con problemas de estómago el diagnóstico definitivo es una intolerancia a la lactosa, y a la proteína de clara de huevo. Toma ya, y eso que siempre me decían que todo era un asunto de nervios.

Eso significa que toda mi dieta a partir de ahora ha de consistir en alimentos que no lleven lo susodicho. En principio no hay problema para readaptar mi dieta -todo sea por la salud-, aunque ahora he de fijarme  más si cabe, en los ingredientes cada vez que voy a hacer la compra. Es un poco rollo porque he de estar atenta a cada historia que meto en el carro, sobre todo si es elaborado. 

Y en esto al fin y al cabo involucro también a mi pareja, y es que como era aquello de "en las alegrías y las penas, en la salud y en la enfermedad"...? y yo le digo ¿y lo que nos vamos a divertir? Ja, ja, las cosas con humor, es la única forma que conozco de ganarle años a la vida.

Y cuando aparece impresa la temida palabra "trazas", oh, todo se desmorona y te preguntas y ¿por unas tracitas de nada no va a poder ser?

Fuerza de voluntad, al fin y al cabo no es para tanto. Leche?, sin lactosa. Bizcocho? de yemas. Pasta? ecológica. La de cosas que voy a descubrir, un mundo nuevo se abre para mí.

Pero a lo que vamos, estos lazos con dulce de leche los hice hace un par de meses y la tenía pendiente de publicar. De sabor qué decirte, buenísimos. Ahora los seguiré haciendo, si, pero sin nada de lactosa, ja,ja, qué os creíais?

Feliz domingo!

domingo, 31 de mayo de 2015

Tarta Sacher

Parece que ya tenemos una palabreja nueva en nuestro argot callejero, el fofisano. Dícese de aquél - hombre por supuesto- que posee unos kilitos de más pero eso sí, sano, sanote. No lo discuto, que cada uno sea como quiera, es más envidio que dicha mención se recoja con total naturalidad para los hombres, en cambio no suceda lo mismo si lo extrapolamos al género femenino.

Aquí hemos dado con hueso. Y es que día si día no, nos recuerdan con su publicidad en los medios de comunicación que las mujeres no podemos ser fofisanas - qué cosas se nos ocurren - que nosotras, tenemos que ser delgadas - a ser posible, 60-90-60 -, y ya no te cuento si encima lo complementamos con ser buena madre, buena profesional y buena esposa. Ahí ya lo más de lo más, quienes no cumplan requisitos por favor no entrar.

Me parece triste ver cómo tenemos asumido, y lo digo así porque aunque cada vez somos muchas quienes no toleramos ese trato hacia nosotras mismas, en cambio sí veamos con naturalidad que nos bombardeen en nuestro quehacer diario con artículos sexistas a puertas del verano como por ejemplo "los cuerpos diez en bikini para este verano", todo tipo de mensajes subliminales que te dicen lo que hoy dia es o no es una mujer perfecta. Actos deportivos como la Fórmula 1, carreras ciclistas y un sin fín, el deportista aparece rodeado de un séquito de féminas a cual más ¿perfecta?, algo sintomático de que apenas hemos evolucionado.

Pero como ya estoy de vuelta en lo que respecta a ese sentido, vuelvo a mi pecado original, el chocolate. Ay, que pasaría si de repente me prohibieran tomarlo, siquiera un pizquita de una onza, ¿acabarían conmigo?

La tarta Sacher, es quizás de largo la tarta que más me gusta. Me inclino ante ella, me arrodillo y lo que haga falta, todo sea por un pedacito de esta delicia. Nunca la había hecho y visto el resultado ya no será la última. Una manera de alegrar el día.


domingo, 17 de mayo de 2015

Escapada a Londres

Un pequeño paréntesis para viajar, eso es lo que he tenido. Y he venido encantada. Londres qué gran ciudad, y eso que me ha quedado la tira de cosas por ver. Me ha parecido un lugar un lugar tremendamente vivo. Para aquellos que dicen que los anglosajones son fríos, me río yo de esa afirmación. Me ha encantado su acceso brutal a la cultura, su arquitectura, su educación - sobre todo vial- qué diferencia con nosotros-. En definitiva, que quiero volver.

Hoy no hay receta, más bien por falta de tiempo y porque sobre todo esta entrada se haría tremendamente larga, con la de fotos que os quiero enseñar.


Hemos visitado los lugares más conocidos de la ciudad, entre ellos Portobello, Covent Gardem, London Bridge, Tower of London, buff... igual resulto un poco pesada, pero cierto es que estoy recomendando a mi círculo cercano que no cese en el empeño de visitar Londres. 

Igual no podremos alojarnos en hoteles de lo más granado pero también nos conformamos con esos otros, más modestos pero también muy apañados, y ya sabes ahorrando un poco de aquí y un poco de allá, pues hacemos algo, porque lo que sí tiene esta ciudad es que es un poco cara. 


Pero bien merece la pena. Además cuando te saluda ese clima de día lluvioso, gris y un poco fresco pues ya lo tienes todo, esto es Londres.

Con respecto al clima, bueno aquí en el norte del país tampoco es que tengamos al sol por castigo por tanto estaba más que acostumbrada. Asi que, una excusa menos.


Y es que el clima en ocasiones adverso, a veces es un inconveniente, otras como muestran sus parques todo un acierto.


Hasta nos cruzamos y varias veces con algunas ardillas, que vamos, saber que existen lo sabía porque las he visto en la TV y porque las vi por primera vez "en vivo y en directo" en una visita al Monasterio del Escorial en Madrid, entre sus jardines, allá por......2005? Ya han pasado diez años? Qué barbaridad....

domingo, 19 de abril de 2015

Tarta suave de yogur y mermelada de kiwi

Esta versión mini de tarta de yogur tuvo mucho éxito en casa. Tiene una textura muy suave, nada empalagosa y está muy rica. Los ingredientes que indico en la receta es para dos raciones, muy fácil de hacer y mucho más fácil de comer, la prueba está en que voló cual pájaro veloz a su nido. Solo hay que decidir el número de raciones necesarias y con ello multiplicar los ingredientes, como alguno hizo - o eso nos cuentan - con los panes y los peces, ay! si todo se solucionara así. 

En este caso como hice dos raciones utilicé un aro de emplatar de unos 8,5 cm. x 5 de alto, puesto que no tengo moldes tan pequeños, pero si disponemos de un molde de tarta, mejor que mejor.

La nata que empleé fue de un 15% de materia grasa, bien está que con la del 30% también queda estupenda pero en mi caso creo que la de inferior rango es más que suficiente y claro, eso también que se ahorra nuestro body. 

Con respecto a la mermelada huyo de las industriales, la mayoría tienen muchos conservantes, y normalmente representan un porcentaje bajo de fruta. Prefiero decantarme por mermeladas más caseras, aquellas que representan un porcentaje de 75% o 70% de fruta por 100 gr. de producto y compuesta por fruta, en este caso kiwi, y azúcar, nada más.

Esta mermelada de kiwi concretamente es de un pueblo cercano a la ciudad Leintz-Gatzaga también llamado Salinas de Léniz donde en uno de tantos caseríos que inundan el valle hacen sus mermeladas, quesos, y otros productos autóctonos como se han hecho toda la vida. Además no hay que irse hasta allí para comprarlos puesto que se venden tranquilamente en las grandes cadenas y superficies. Es cierto que son algo más caras, pero como digo siempre y no sé si, porque una va haciendose mayor, cada vez le doy más importancia  a los productos con los que nos alimentamos. Mi madre siempre me ha dicho que la enfermedad entra por la boca, y desde hace un tiempo para mí, es una premisa básica. Espero que os guste.


Ingredientes 2 raciones:

50 gr. de galletas

20 gr. de mantequilla

125 gr. de yogur natural

60 gr. de nata líquida 15% materia grasa

1 cucharada de azúcar

1 hoja de gelatina neutra

Mermelada de kiwi

domingo, 5 de abril de 2015

Mini-donuts de vainilla

Finalmente caí, y, enamorado de la moda juvenil como dice la canción no es que fuera, sino que terminé por comprarme la máquina de hacer mini-donuts. Ya ves, ese sábado tarde lluvioso que te vas de tiendas y no sabes cómo, regresas a casa con una máquina de hacer mini-donuts. Esas cosas que tiene la vida.

Y esta es mi primera prueba. Se trata de una receta que encontré en La Cocina de Morilands, de la cual me he servido para probar con este nuevo habitante de mi cocina.

El resultado para ser la primera vez considero que es satisfactorio. Ahora bien, tengo que curiosear más pues aunque salen bastante ricos, no tienen la consistencia de un donuts auténtico. Pero amigos/as todo se andará.

Saludos.

Ingredientes:

220 g. de harina de repostería

150 g. de azúcar 

1/2 sobre de levadura tipo Royal

1 pelín de sal

2 esencia de vainilla

2 huevos

30 g. de mantequilla

185 l. de leche

Para decorar:

Chocolate negro

Chocolate blanco

Mermelada de albaricoque

Almendra picada

Azúcar glas

domingo, 29 de marzo de 2015

Galletas de dulce de leche

Bueno, volvemos o mejor dicho volvimos. Una historia de amor y desamor con un ordenador, eso sería el resumen de este tiempo fuera de la red bloquera. Ya lo comenté la semana pasada en mi otro blog Las cositas saladas, que hay veces que uno se pone tonto y como quien diría aquel, ni p'alante ni p'atrás.

Y aquí estamos de nuevo, un poco convalecientes aún puesto que yo creo que algo del virus ha quedado, pero lo ando vigilando muuuuy de cerca. A la mínima, zas ! con el espantavirus y verás.

En fin, que hoy hace un fin de semana estupendo - ya era hora - como antesala a los días de asueto que se presentan, una no sé si será muy religiosa - mas bien nada - pero estos días de fiesta me vienen de maravilla., asi que más tiempo para el cuerpo....

Y hoy ya más relajada, vengo con la receta de unas galletas de dulce que tostaditas están bueníiisimas. A ver si os gustan, saludos.


domingo, 1 de marzo de 2015

Magdalenas de naranja rellenas de crema de chocolate

Aprovechando restos de chocolate y alguna que otra naranja que tenía en la nevera pensé en estas magdalenas. Siempre me gusta tener algo de dulce en la despensa para el resto de la semana así que estas magdalenas que he rellenado con una crema de chocolate y naranja son ideales para endulzarme durante estos días.

Aun pasado por agua, o mejor dicho diluvio, feliz domingo!

domingo, 15 de febrero de 2015

Galletas de miel

Estas galletas tienen el privilegio que les da la miel, de ahí su nombre - no era muy difícil, eh? - pero es cierto que el producto que elaboran dan las abejas - ojo, están en peligro de extinción ! - las hace particularmente deliciosas. Ya solo ese olorcito que tiene al sacarlas del horno hace que me lance a por ellas, no sin antes llevarme un quemazón por mi impaciencia.

La verdad es que me recuerdan a las galletas que comíamos en aquellas tardes de café en verano en el pueblo de mis padres. Son de estos olores que te quedan para siempre.

En la red hay multitud de variedades y apuesto a que todas cada una de ellas a cual más rica. Yo os dejo la que suelo hacer alguna vez que otra, en definitiva, una versión más.

Espero que os guste.